La conexión entre la periodontitis y las enfermedades del corazón

relación entre periodontitis y corazón

¿Sabías que la salud de tus encías puede influir directamente en la salud de tu corazón? Puede sonar sorprendente, pero la ciencia lleva décadas demostrando una relación sólida entre la periodontitis —la enfermedad grave de las encías— y un mayor riesgo de sufrir enfermedades cardiovasculares. En Clínica dental Bayo Martínqueremos que entiendas por qué cuidar tu boca es, también, cuidar tu corazón.

¿Qué es la periodontitis y por qué es tan grave?

La periodontitis es una infección bacteriana crónica que afecta a los tejidos de soporte del diente: las encías, el hueso y el ligamento periodontal. A diferencia de la gingivitis —su fase más leve y reversible—, la periodontitis destruye el hueso alveolar de forma progresiva y, si no se trata, acaba provocando la pérdida del diente.

Pero más allá de la boca, lo que hace especialmente peligrosa a la periodontitis es que genera una inflamación crónica de bajo grado en el organismo. Y la inflamación sistémica es, precisamente, uno de los grandes factores de riesgo de las enfermedades del corazón. Si quieres conocer en detalle cómo evoluciona esta enfermedad, te recomendamos leer nuestro artículo 10 preguntas básicas sobre la periodontitis.

La evidencia científica: qué dicen los estudios

qué dicen los estudios sobre la periodontitis y su relación con el corazón

La relación entre periodontitis y enfermedades cardiovasculares no es una hipótesis reciente. Desde los años noventa, numerosos estudios epidemiológicos han encontrado una asociación significativa entre ambas condiciones:

  • Las personas con periodontitis tienen entre 2 y 3 veces más riesgo de sufrir un infarto de miocardio que quienes tienen las encías sanas, según datos de la Federación Europea de Periodontología (EFP).
  • Un meta-análisis publicado en el British Medical Journal concluyó que la enfermedad periodontal se asocia con un incremento del 19 % en el riesgo de enfermedad coronaria.
  • La Asociación Americana del Corazón (AHA) reconoce la asociación entre ambas enfermedades, aunque recalca que la relación es bidireccional y multifactorial.
  • Estudios de imagen han encontrado placas de ateroma en las arterias de pacientes con periodontitis grave, incluso después de controlar otros factores de riesgo clásicos como el tabaco o la hipertensión.

¿Por qué existe esta conexión? Los mecanismos explicados sin tecnicismos

Entender el “cómo” ayuda a tomarse la prevención en serio. Hay tres mecanismos principales:

1. Las bacterias viajan por el torrente sanguíneo

La encía inflamada por la periodontitis es, en esencia, una herida abierta con una superficie de varios centímetros cuadrados. Cada vez que masticas o te cepillas los dientes, las bacterias bucales —especialmente la Porphyromonas gingivalis— pueden pasar directamente al flujo sanguíneo. Una vez en sangre, estas bacterias se depositan en las paredes arteriales y contribuyen a la formación de las placas de ateroma que obstruyen las arterias.

2. La inflamación crónica daña los vasos sanguíneos

La periodontitis provoca que el sistema inmunitario libere de forma continua proteínas inflamatorias como la interleucina-6 (IL-6), el factor de necrosis tumoral alfa (TNF-α) y la proteína C reactiva (PCR). Estos marcadores inflamatorios son los mismos que se asocian con el endurecimiento y estrechamiento de las arterias —proceso conocido como arteriosclerosis—, que es la base de la mayoría de los infartos y los ictus.

3. Los factores de riesgo se solapan y se amplifican

El tabaco, la diabetes, la obesidad y el estrés son factores de riesgo compartidos por la periodontitis y las enfermedades cardiovasculares. No solo eso: la periodontitis empeora el control de la glucemia en diabéticos, y la diabetes agrava la periodontitis. Se crea un círculo vicioso que multiplica el daño sistémico. Si padeces diabetes, en este artículo te explicamos por qué debes redoblar el cuidado de tu boca.

¿Quién tiene más riesgo de padecer ambas enfermedades?

Aunque cualquier persona puede sufrir periodontitis, hay perfiles que deben extremar la vigilancia bucodental precisamente por su mayor riesgo cardiovascular:

  • Personas con diabetes tipo 1 o tipo 2 no controlada.
  • Fumadores (el tabaco agrava tanto la periodontitis como la aterosclerosis).
  • Personas con hipertensión arterial o colesterol elevado.
  • Mayores de 40 años con historial familiar de enfermedades del corazón.
  • Pacientes con periodontitis grave ya diagnosticada que no la están tratando.
  • Personas con altos niveles de estrés crónico: el cortisol deprime las defensas periodontales.

Tratar la periodontitis mejora los marcadores cardiovasculares

relación entre periodontitis y corazón

La buena noticia es que la relación funciona en los dos sentidos: tratar la periodontitis reduce la inflamación sistémica y mejora ciertos indicadores de salud cardiovascular. Varios estudios clínicos han demostrado que, tras un tratamiento periodontal exitoso:

  • Descienden los niveles de proteína C reactiva (PCR), un marcador clave de inflamación vascular.
  • Mejora la función del endotelio —el tejido que recubre el interior de los vasos sanguíneos—.
  • En pacientes diabéticos, mejora el control de la glucemia (hemoglobina glicosilada HbA1c).
  • Se reduce la carga bacteriana en sangre, disminuyendo el riesgo de bacteriemia recurrente.

¿Qué puedes hacer para proteger tu boca y tu corazón?

La prevención combinada es la estrategia más eficaz. Estos son los pasos concretos que recomendamos:

  • Revisión dental periódica: Una visita al dentista cada 6 meses permite detectar la enfermedad periodontal en sus fases iniciales, cuando el tratamiento es más sencillo y el daño es reversible.
  • Higiene bucodental rigurosa: Cepillado 2-3 veces al día con técnica correcta, uso de hilo dental o cepillos interproximales y enjuague bucal antiséptico cuando esté indicado.
  • Tratar la periodontitis activa: El raspado y alisado radicular (RAR) es el tratamiento de primera línea. En casos avanzados puede ser necesaria cirugía periodontal o regeneración ósea.
  • Controla tus factores de riesgo compartidos: Dejar de fumar, controlar la diabetes y seguir una dieta equilibrada beneficia simultáneamente a tus encías y a tu corazón.
  • Comunicación entre especialistas: Si tienes enfermedad cardiovascular diagnosticada, infórmaselo siempre a tu dentista. Y si tienes periodontitis grave, coméntaselo a tu médico de cabecera o cardiólogo.

Conclusión: la boca es la puerta de entrada a tu salud general

La periodontitis y las enfermedades del corazón comparten mucho más que factores de riesgo: comparten una misma raíz inflamatoria y se retroalimentan mutuamente. Tratar las encías no es solo una cuestión de estética o de conservar los dientes: es una decisión de salud general.

En clínica dental Bayo Martín realizamos diagnósticos periodontales completos y tratamos la enfermedad de las encías en todos sus estadios, desde la gingivitis hasta la periodontitis avanzada. Si hace tiempo que no te revisas, o si notas encías que sangran, retroceso de las encías o mal aliento persistente, no lo dejes pasar. Te contamos también las claves para prevenir la periodontitis antes de que llegue a estadios más graves.

Soraya Bayo, profesional detrás de Clínica Dental Bayo Martín
Soraya Bayo Martín
Directora y odontóloga

Directora de la clínica dental Bayo Martín, especializada en cirugía, implantología, rehabilitaciones protésicas y estética dental y peribucal.
Licenciada por la UPV/EHU en 2002, colegiada nº. 48001043