Seguro que te ha pasado que vas a comprar pasta de dientes y te encuentras frente a una estantería infinita. Promesas de blancura nuclear, frescor polar, cuidado total, para encías sensibles… ¿Cuál es la que realmente necesita tu boca?
En la Clínica Dental Bayo Martín queremos ayudarte a simplificar esta decisión. Porque, aunque no existe una “pasta mágica” universal, sí existe la pasta perfecta para tu situación actual.
Índice del post
ToggleEl ingrediente innegociable: El Flúor
Si hay algo en lo que todos los dentistas nos ponemos de acuerdo es en el flúor. Es el escudo natural contra la caries, ya que remineraliza el esmalte y lo hace más resistente a los ácidos de la placa.
- Para adultos: Asegúrate de que tenga al menos 1.450 ppm (partes por millón) de flúor. Puedes encontrar este dato en la letra pequeña de los ingredientes.
- Para niños: Dependerá de su edad, pero hoy en día solemos recomendar concentraciones similares bajo supervisión para asegurar una protección real.
Dime qué sientes y te diré qué pasta necesitas

Cada boca es un mundo. Para elegir bien, primero identifica tu prioridad:
“Me duelen los dientes con el frío o el calor” (Sensibilidad)
Busca pastas que contengan nitrato de potasio o arginina. Estos componentes ayudan a bloquear los micro-conductos que conectan el exterior con el nervio del diente, reduciendo esa sensación de “pinchazo” tan molesta.
“Me sangran las encías al cepillarme” (Gingivitis)
Si tus encías están inflamadas o sangran, necesitas ingredientes antisépticos como el triclosán o el cloruro de cetilpiridinio (CPC).
Nota importante: Estas pastas son una ayuda, pero el sangrado suele indicar una infección que requiere una limpieza profesional en clínica.
“Quiero unos dientes más blancos” (Blanqueamiento)
Las pastas blanqueadoras son excelentes para eliminar manchas superficiales (café, té, tabaco), pero no cambian el color intrínseco del diente. Si las usas, busca aquellas con baja abrasividad para no desgastar el esmalte a largo plazo.
Cuidado con la abrasividad (El índice RDA)
No todas las pastas limpian de la misma forma. Algunas son más “arenosas” que otras. El índice RDA (Relative Dentin Abrasivity) mide qué tan abrasiva es una pasta:
- Baja (0-70): Ideal para uso diario y dientes sensibles.
- Media (70-100): Lo habitual en pastas estándar.
- Alta (más de 100): Deben usarse con precaución, ya que pueden desgastar el esmalte si se usan con mucha fuerza.
¿Pastas con carbón activo o sin sulfatos?
Está muy de moda lo “natural”, pero desde un punto de vista profesional, recomendamos precaución con el carbón activo, ya que suele ser muy abrasivo. En cuanto a las pastas sin SLS (Lauril Sulfato de Sodio), son una opción fantástica para personas que sufren de llagas o aftas recurrentes, ya que este componente es el que genera la espuma y puede irritar mucosas sensibles.
Nuestro consejo final
La pasta de dientes es el complemento, pero el cepillado correcto es el protagonista. De nada sirve la mejor pasta del mercado si no dedicamos al menos dos minutos a limpiar todas las caras de nuestros dientes y usamos seda dental.
Si tienes dudas sobre cuál es la situación actual de tu boca, en la clínica dental Bayo Martín estaremos encantados de revisarte y darte una recomendación personalizada. ¡Tu sonrisa nos importa!


