Lecciones que puedes aprender de una caries

Seguro que te han hablado muchas veces de las caries, o incluso las has tenido. ¿Qué lecciones dirías que aprendiste de esa mala experiencia? En Bayo Martín las tenemos claras, así que vamos a contártelas. Mucha atención y apréndetelas como en su día las tablas de multiplicar.

LECCIÓN 1: LAS CARIES NO SON COSA DE NIÑOS

Está genial que nos convirtamos en los guardianes anticaries de nuestros hijos para que tengan una dentadura sana cuando sean mayores, pero conviene que sepas que la posibilidad de tener caries no desaparece con la edad. De hecho, un estudio del Consejo de Dentistas realizado hace unos años en nuestro país arrojó un dato realmente preocupante: entre el 92% y el 94% de la población adulta española tiene caries. En ese sentido, tus esfuerzos y autocuidados deben ser continuos. Para ello, te damos un truco. Piensa en tus dientes como si fuese tu pelo, por ejemplo. ¿Llevarías el pelo sin lavar? ¿Irías sin peinar al trabajo? ¿Te plantearías dejar de ir a la peluquería? Pues eso…

LECCIÓN 2: QUE NO TE DUELA NO QUIERE DECIR QUE NO EXISTA

Muchos pacientes se sorprenden cuando les decimos que tienen una caries. «¿Cómo? Pues no me dolía nada», suele ser una reacción común. Y tienen razón. Las caries suelen ser invisibles y silenciosas en sus inicios. Si un paciente es capaz de verla o siente dolor, es muy mala señal porque quiere decir que la bacteria streptococcus mutans se ha dado un buen banquete en nuestros dientes. Como habrás adivinado, lo mejor es detectar la caries en su primera fase, cuando aún no ha empezado a atacar a la dentina. Cuanto más avance, más se extiende la infección llegando incluso a afectar a la pulpa del diente. De ahí al hueso y la encía hay ya muy poco y el daño puede ser irreparable.

Aquí tienes un gráfico que te explica cómo se forma una caries y sus fases:

LECCIÓN 3: UNA VISITA AL AÑO NO HACE DAÑO

Lo ideal es que te pases por la consulta dos veces al año, pero lo mínimo es una revisión anual. Es la mejor manera de evitar problemas en tu boca a corto, medio y largo plazo. Además, a las caries les gustan los espacios entre dientes, así que puede que te mires al espejo todas las mañanas y te veas una boca la mar de saludable cuando no es así necesariamente. ¿Por qué te crees que nosotros tenemos espejos dentales especialmente diseñados para mirar cada milímetro de tu boca?

LECCIÓN 4: LO QUE COMES ES VITAL TAMBIÉN PARA TUS DIENTES

No es ya ningún secreto que nuestra dieta lo dice casi todo de nuestra salud. Estamos acostumbrados a buscar y tener información sobre lo que nos hace engordar o el abuso de qué alimentos puede ayudar al desarrollo de ciertas enfermedades como colesterol, diabetes, etc. Con tus dientes ocurre lo mismo que con el resto de tu cuerpo. Un exceso de almidones y azúcares en tu alimentación aumentará peligrosamente el riesgo de que tengas caries. Una pobre hidratación, por ejemplo, también porque la saliva neutraliza los ácidos que se forman en tu boca y arrastra los restos de comida. Una alimentación equilibrada mantendrá tus dientes ‘guapos y sanos’, no lo olvides.

LECCIÓN 5: LIMPIAR, LIMPIAR Y LIMPIAR

Te lo decimos tres veces a propósito. Al menos, tres veces al día debes cepillarte los dientes con una pasta con flúor. Además, el uso del hilo dental antes de acostarte es ideal para acabar con esos restos de alimentos que tienden a buscar su hogar entre los dientes. Cuanto más tardes en lavarte entre comida y comida, más espacio y tiempo le das a las bacterias para que hagan de tu boca un campo de batalla.