Implantología oral (II): «Un implante dental requiere los mismos cuidados que un diente natural»

Hace una semana hablábamos con Soraya Bayoencargada del área de implantología oral en Bayo Martín Dental. En esa primera parte de la entrevista nos contó las ventajas que tiene un implante dental sobre otras técnicas protésicas y nos hizo un repaso detallado de cómo es un tratamiento. Ahora abordamos con ella cuestiones fundamentales para la buena vida de un implante dental como su cuidado, mantenimiento y solución de posibles complicaciones.

Una vez colocado el implante dental, ¿cabe esperar la misma función que con un diente natural?

«Sí, la misma, aunque sí que me gustaría destacar que es necesario un periodo de adaptación al implante dental, máxime cuando se ha estado mucho tiempo sin un diente. Este periodo suele durar una semana. No es un cambio traumático, sino todo lo contrario, el paciente ganará en calidad de vida, pero hay que acostumbrarse. Los pacientes pueden notar cierta incomodidad al principio porque en nuestro cuerpo todo tiene memoria. El papo o la lengua, por ejemplo, la tienen y si se acostumbran a ‘trabajar’ con la ausencia del diente natural, cuando colocamos el implante tienen que reaprender, por así decirlo. La sensación psicológica de tener algo extraño con lo que uno tropieza todo el rato es normal, pero se pasa«.

Hay personas que creen que al ser artificial, un implante está libre de enfermedades y no requiere de los mismos cuidados que un diente natural, ¿esto es así?

«El implante es artificial, pero la encía y el hueso es nuestro y, por tanto, hay que cuidarlos exactamente igual que un diente natural. La primera prueba de que ese cuidado no se está haciendo es la aparición de una mucositis que vendría a ser como una gingivitis. En casos más graves, la falta de mantenimiento puede derivar en una periimplantitis que, para que los pacientes lo entiendan, sería como una periodontitis. Si a consecuencia de una periodontitis podemos perder un diente natural, una periimplantitis conlleva pérdida de hueso y, en casos extremos, nos puede obligar a tener que extraer el implante”.

¿Qué tiene que hacer un paciente para mantener el implante dental como el primer día?

«Lo primero venir a sus revisiones cada nueve o diez meses porque sigue siendo la mejor manera de saber si hay algún problema. Hacemos una radiografía y revisamos la encía. Lo segundo, y para nosotros primordial, la limpieza. Es básico hacer hincapié  tanto en la unión entre la corona y la encía, como entre los dientes. Mantener una buena higiene interdental con el uso de seda dental o cepillos interproximales es importante. Cuando tenemos un tercio de la boca o una arcada completa con implantes, los irrigadores son la mejor opción porque tiran agua a presión y ayudan a eliminar toda la suciedad».

A veces se oye hablar de rechazo al implante, ¿es así y por qué se produce?

«Rechazo como tal no existe porque el material del que está hecho el implante, el titanio, no es rechazado por el cuerpo. El implante dental es la única prótesis que puede convivir en nuestro cuerpo estando expuesta. En este caso, está en continuo contacto con la saliva y bacterias de la boca. Lo que sí puede ocurrir es que un implante dental que estaba integrado en el hueso se empiece a desintegrar. El hueso que estaba unido comienza a perderse y, en su lugar, aparece un tejido blando y el implante comienza a moverse. Suele ir unido a que ya de entrada había muy poco hueso o en personas con una enfermedad de base que les hace tener una mala cicatrización. Y luego existen hábitos como el tabaco que hacen que el hueso esté peor irrigado ya que tiene menos riego sanguíneo por el estrechamiento de los capilares. En los grandes fumadores es un factor de riesgo a tomar en cuenta, aunque no quiere decir que no puedan llevar implantes dentales. En cualquier caso, fumar, en general es un hábito perjudicial para toda la boca».

Imaginemos que un paciente tiene problemas con su implante dental, ¿cómo actuáis desde Bayo Martín?

«Son casos raros porque la técnica está muy avanzada, la verdad. A nosotros no nos ha pasado nunca, pero partiendo de la base de que sólo entre un 1 y un 3% de los implantes dentales no se integran, y esto suele pasar en los primeros meses, en esos casos nosotros retiramos el implante y lo reemplazamos otro tipo de implante sin ningún coste para el paciente«.